Rojo el corazón de su blanca bravura,
en la Sierra hoy descansa el recuerdo y su ternura.
Amo de nada y esclavo de todos,
su estrella se fue al cielo y nos dejó solos.
Su alma guerrera mató su descanso,
y por la libertad conoció el espanto.
Vuela hermano al nido de las utopías,
vuela hermano que se acerca el día.
Yo Conocí al Che Que Nunca Conocí
Diciembre 22, 2007 de Wellington \\\\\\\"Matemática\\\\\\\" Gómez